Poza de la Sal no se impone, se deja recorrer despacio.
La piedra guarda memoria, la niebla borra los bordes y el pueblo respira sin prisa.
Aquí nada parece nuevo, pero todo sigue en pie.
Poza de la Sal doesn’t demand attention, It asks for time.
Stone holds memory, fog softens the edges, and the village breathes slowly.
Nothing feels new, yet everything remains.